martes, 14 de mayo de 2013

¿Cuanto nos queda?

La duda no siempre nos lleva por el buen camino... Aveces nos dispersamos en ella y perdemos el foco de lo que inicialmente estábamos haciendo. A Max eso le ocurría frecuentemente. Se olvidó por completamente de Benito y su venganza por unos días y siguió con algo que realmente lo envolvía en un problema. Su abuela.

Ir a una cárcel no le gustaba a nadie, pero a Máximo en ese momento lo que menos le importaba era entrar en esa clase de lugares. Ir a ver a Norma era de fundamental importancia. Algo que no podía dejar de lado. Ya que si Norma hablaba de que él unos días atrás se había enterado de que su madre vivía y que su padre también, iría preso por cómplice de la mafia de muertes falsas al igual que su abuela.

Pero nada de eso ocurriría si Norma se callaba el detalle.

Máximo llega a la prisión y la observa desde afuera detenidamente. Es raro saber que su abuela esta dentro de un lugar tan sucio y peligroso como ese. Mira la hora en su iPhone, las 5:05 pm, la hora en la que Max entrará en una sucia y fea cárcel.



Tras pasar por un detector de metales, que lo manosee un policía para ver si lleva armas, que le tomen las huellas digitales de todos los 10 dedos de sus manos, Max logra ver a su abuela. No era como en esas películas en donde las visitas se hacen atravez de un vidrio y hablando por un teléfono. No. Max se encuentra con Norma en un patio lleno de vírgenes y cuadros religiosos, en las proximidades de una capilla precaria. La mujer esta desmejorada, no esta maquillada, despeinada y su ropa no es la misma lujosa de siempre.

-Hola Abuela.

-No te pongas en pelotudo y decime que venís a sacarme.

-No, pero los abogados están en eso.

-¿Sabes que es lo peor de todo esto? La yegua de Nancy me entregó porque no le deje tener al pelotudo del hijo de vividor en mi casa.

-Lo tenías merecido en el fondo.

-Mira Máximo, yo te tengo confianza a vos... Pero decime que voy a salir o te juro que vas a decidir no haber nacido... ¿O te olvidaste que vos también sabias que la perra de tu madre vivía?

-Pero yo lo supe solo al final...

-No me vengas con eso... Lo sabias y punto. Así qué sí yo no salgo vos vas a terminar ocupando mi lugar.

-Eso no va a pasar abuela, te voy a sacar... No se cómo pero vas a salir.

-Espero que sea así. Mira Máximo... Te lo repito por última vez, dentro de una hora es el juicio de la pena y si yo no salgo hoy, voy a tener que estar mucho tiempo acá adentro. Eso no puede pasar...

-No te preocupes abuela, vas a salir.

-Eso espero Máximo. Bastante podrida me tiene mi compañera de celda.

-¿Quien es? ¿Conocida?

-No, una vieja que mató con unas masas rellenas de cianuro a las amigas.

-Me suena.

-A mi no...

Máxima concluye la charla con su abuela y se va del penitenciario. Llama a los abogados, pero lamentablemente las noticias no son buenas. El juez ya dicto la pena. 39 años de prisión a la acusada de estafa Betina DeLazaro y 5 años a su supuesta cómplice Norma, la madre.

Máximo mira su iPhone, 6:00, la hora en dónde su abuela esta siendo condenada, y seguramente lo estará acusando a él también... Le queda poco tiempo...


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