jueves, 25 de abril de 2013

Que los hermanos sean unidos

Max apoya la taza en la mesa tras dar un largo sorbo a su té. Frente a él Mariana no entiende para que la mandó a llamar. El joven transpira, esta nervioso, la mira a los ojos y corre velozmente la mirada. Y entonces mentalmente cuenta hasta 3 y como cuando era pequeño se tira a la pileta, metafóricamente hablando claro.

-Estoy confundido y creo que tendríamos que tomarnos un tiempo. (Dice velozmente, sin respirar casi)

-Hoy es mi cumpleaños. (responde indignada Mariana)

Momentos de Mierda y este diríamos ¿no? Bueno esto recién empieza.


Max abre los ojos, se desmayó y ahora está recostado en el sofá. Mariana se acerca con un paño frío para ponerle en la frente, el joven se aleja lentamente de la novia, ¿o ex?, todavía no está seguro.

-¿No estás enojada?

-No, era más que obvio que cuando vuelvas a ver a Ester ibas a sentir cosas por ella, todas nuestras conversaciones terminan estando relacionadas con tu ex.

-No, eso no es así.

-Sí, es así (dice mientras le pone el paño en la frente) como el otro día cuando hablábamos de las cortinas, terminaste contándome de como a Ester le encantaban por su poder de esconder las cosas, o la semana pasada cuando te mostré mis zapatos, me dijiste que Ester tenía unos iguales, o el viernes cuando hablábamos de la química nuclear y me saliste con que a Ester le hubiera encantado esa conversación.

-Bueno, puede que me haya copado un par de veces en hablar de Ester, pero no tantas.

-Sí Max, todo el tiempo. Ambos sabíamos que este momento iba a llegar. Y es el momento en el cual tengo que decirte que no fui totalmente sincera con vos. Hace unos años conocí a un hombre, no te confundas no un amante, este hombre me trató como a la hija que nunca tuvo.

-¿Y eso que tiene que ver conmigo?

-Yo ya te conocía de antes Max. Me pagaban para seguirte. Muy buena la idea de contratar a una prostituta para engañar a tu abuela por cierto. La cosa es que al final me terminé involucrando con vos, me enamoré. Pero era obvio que no ibas a sentir lo mismo por mí.

-Espera un segundo, ¿Quién te contrató?

-Alguien que se moría por las ganas de conocerte.



Un hombre entra al cuarto, alto, morocho, usando unas zapatillas Topper azul oscuro (casi negro) y blancas.

Max, te presento a tu hermano.

Dice Mariana para finalizar su discurso, dejando a Max paralizado frente a un hombre prácticamente igual a él. Su fotocopia en otras palabras. Alguien necesita de una buena explicación y agrandar a su árbol genealógico por supuesto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario