miércoles, 17 de abril de 2013

Hierba mala nunca muere

Los proverbios son muy útiles, cobre todo cuando nos referimos a cosas que ocurren bastante seguido. Pero algunos proverbios son fácilmente adaptables a situaciones totalmente descomunales. Como lo que le ocurrió a Norma hace unos meses.

Norma sabía que su hija había tenido deudas exageradamente grandes con narcotraficantes y mafiosos. Pero hasta el ultimo momento creyó que su Niña Buena se recuperaría. Cuando murió simplemente se dio cuenta de que su hija no había sido más que una buena para nada. Al parecer Betty DeLazaro si servía para algo...



Lluvia en Buenos Aires, y no una lluvia común, no, una de esas lluvias que hacían que la calle se inundara. Noma vuelve del cine, el Ford Ka acelera para llegar rápidamente a casa, antes de que las calles se inunden. Pero como muchos dicen, la adrenalina no es buena para nada. Y menos los días de tormenta como este. el auto se estrella repentinamente contra una mujer que cruzaba la calle. Norma auxilia a la mujer y la lleva a su casa. Pero con la adrenalina del momento ni siquiera la mira a la cara.

22 minutos luego del accidente la mujer sale del baño, limpia, sin barro en la cara, y el pelo para atrás. Es entonces que Norma la mira bien, y la reconoce en el momento. El pelo estaba distinto  pero la cara era la misma, los ojos, la boca, la nariz.

Norma estaba frente a su hija muerta. En ese momento la lluvia se detuvo para Norma, y un calor entró en la sala. Un calor que nadie hubiera querido sentir. Definitivamente...Hace Calor.


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