jueves, 25 de abril de 2013

Que los hermanos sean unidos

Max apoya la taza en la mesa tras dar un largo sorbo a su té. Frente a él Mariana no entiende para que la mandó a llamar. El joven transpira, esta nervioso, la mira a los ojos y corre velozmente la mirada. Y entonces mentalmente cuenta hasta 3 y como cuando era pequeño se tira a la pileta, metafóricamente hablando claro.

-Estoy confundido y creo que tendríamos que tomarnos un tiempo. (Dice velozmente, sin respirar casi)

-Hoy es mi cumpleaños. (responde indignada Mariana)

Momentos de Mierda y este diríamos ¿no? Bueno esto recién empieza.


Max abre los ojos, se desmayó y ahora está recostado en el sofá. Mariana se acerca con un paño frío para ponerle en la frente, el joven se aleja lentamente de la novia, ¿o ex?, todavía no está seguro.

-¿No estás enojada?

-No, era más que obvio que cuando vuelvas a ver a Ester ibas a sentir cosas por ella, todas nuestras conversaciones terminan estando relacionadas con tu ex.

-No, eso no es así.

-Sí, es así (dice mientras le pone el paño en la frente) como el otro día cuando hablábamos de las cortinas, terminaste contándome de como a Ester le encantaban por su poder de esconder las cosas, o la semana pasada cuando te mostré mis zapatos, me dijiste que Ester tenía unos iguales, o el viernes cuando hablábamos de la química nuclear y me saliste con que a Ester le hubiera encantado esa conversación.

-Bueno, puede que me haya copado un par de veces en hablar de Ester, pero no tantas.

-Sí Max, todo el tiempo. Ambos sabíamos que este momento iba a llegar. Y es el momento en el cual tengo que decirte que no fui totalmente sincera con vos. Hace unos años conocí a un hombre, no te confundas no un amante, este hombre me trató como a la hija que nunca tuvo.

-¿Y eso que tiene que ver conmigo?

-Yo ya te conocía de antes Max. Me pagaban para seguirte. Muy buena la idea de contratar a una prostituta para engañar a tu abuela por cierto. La cosa es que al final me terminé involucrando con vos, me enamoré. Pero era obvio que no ibas a sentir lo mismo por mí.

-Espera un segundo, ¿Quién te contrató?

-Alguien que se moría por las ganas de conocerte.



Un hombre entra al cuarto, alto, morocho, usando unas zapatillas Topper azul oscuro (casi negro) y blancas.

Max, te presento a tu hermano.

Dice Mariana para finalizar su discurso, dejando a Max paralizado frente a un hombre prácticamente igual a él. Su fotocopia en otras palabras. Alguien necesita de una buena explicación y agrandar a su árbol genealógico por supuesto.


Give Me Love

"¿Una pesadilla erótica?" pregunta confundida Lorna. Max asiente con la cabeza avergonzado.

-Max lo que pasa esta más que claro. Al rencontrarse con Ester se siente confundido, quiere a Mariana pero sigue sintiendo cosas por su antigua novia.

-¿Qué tengo que hacer?

-Aclarar las cosas, ir directamente y decirle a su novia que puede estar confundido, ella decidirá que hacer.

-Siempre tan buena dando consejos usted Lorna.

-Es mí trabajo Max...

-No era un cumplido.

-Max alguna vez en la vida tiene que enfrentar los problemas.

-Las mentiras son más eficaces, prefiero seguir ocultándolo.

-Intente pensar en cuando era pequeño, cuando su madre le mentía, ¿A usted le gustaba?

Max se queda callado, mira fijamente a Lorna, por primera vez alguien entiende lo que se siente, se mira hacía adentro y ve solo resentimiento acia esa mujer que le mintió tantas veces. No hagas lo que no te gusta que te hagan...


Los pies de Renata de balancean en el aire, debajo de ella un abismo y luego las vías del tren. Se encuentra sentada en la borda del puente en el cual minutos atrás una mujer rubia que la policía aún no ha reconocido se lanzó al vacío para morir. O descansar en paz, no enfrentarse al mundo. Renata piensa que lo hizo por cobardía, cobardía a la vida.

Juan llega de hablar con la policía y se sienta al lado de su novia.

-¿La conocías?

-No, solamente hablamos, no me dijo su nombre si es lo que querés saber.

-No, solamente quiero saber si la conocías. ¿Qué te dijo?

-Que estaba enferma y que no podía decírselo a su familia para no ser una carga.

-Pobre, la gente loca me da lastima.

-Ella no estaba loca (dice con angustia mientras mira las vías en donde el cuerpo sigue inerte mientras un grupo de policías y enfermeros lo revisan)

-Una persona normal no se suicida.

-Aveces también los normales nos cansamos de vivir Juan, a no ser que vos seas el único normal acá.

-¿Por qué la defendés si no la conocías?

-Porque gracias a ella entendí que los problemas hay que enfrentarlos siempre.

-¿Qué querés decir con eso?

-Estoy embarazada, desde hace unas semanas.

-¿Enserio?

-Sí, al principio pensé en abortar, luego en suicidarme, y al final encontré a una persona que estaba pasando por algo horrible, y que me demostró que lo que me pasa a mí es solamente una estupidez, algo que tendría que ser una buena noticia. Pero no veo ninguna sonrisa en tu cara. Cada vez que imaginaba este momento era así, vos con esa cara de nada y yo diciéndote que vas a ser padre.

-Renata yo...

-No digas nada, no es necesario. Puedo cuidar a mí hijo sola, prefiero hacerlo así que hacerlo junto a un nene que no sabe lo que quiere de esta vida.

-No quiero que lo hagas sola, quiero hacerlo con vos, quiero despertarme todos los días a tu lado, quiero cuidar a mi hijo, quiero enseñarle a jugar al basket, llevarlo a la escuela, quiero estar con él cada segundo de su vida. Quiero que estemos juntos.

-Dos palabras, 5 letras, las decís y soy tuya.

-Te amo.



Juan y Renata se besan, debajo de ellos una ambulancia se lleva el cadáver de una mujer rubia, los enfermeros juraron que ese día, mientras Juan y Renata se besaban, el cadáver de esa mujer sonrió  solo por un segundo, pero sonrió.

Los novios besándose mientras el sonido de la ambulancia se aleja y el sol se esconde.




miércoles, 24 de abril de 2013

El Ultimo Día de Nuestras vidas

Max se ducha, su cuerpo desnudo se relaja bajo el agua caliente que cae sobre su espalda hasta llegar a sus pies. Una mujer entra en el baño, se desnuda y lo abraza por detrás acompañándolo. Max se voltea y se encuentra con Ester.
El joven abre los ojos, era un sueño, a su lado su novia de hace unos días, Mariana, duerme tranquilamente. La televisión sigue encendida tal cual a como la dejaron la noche anterior. Max se levanta del sillón en donde estaba, se cambia de ropa y sale a correr.

Juan baja a desayunar para encontrarse con un desayuno muy bien armado e increíblemente completo, demasiado completo como para que alguno de sus amigos lo haya hecho. Mariana está detrás de ese misterio, la camarera se presenta segundo después con una bandeja llena de tostadas recién hechas. Renata está distante, rara, casi no habla con Juan, están divididos casi, la ex prostituta lo único que hace es desayunar en silencio mientras su novio le hace preguntas que ella evade con monosílabos.

Al regresar Max de su circuito matutino se une a ellos en el desayuno, se ducha y luego se va a la universidad. Juan se queda en casa como siempre mientras que Renata sale con algún pretexto estúpido para encontrarse con Laura y organizar la mejor manera de decirle a Juan de su embarazo.

Renata llega a la parada de autobús y se sienta a esperar que llegue el suyo. A su lado una mujer rubia, muy hermosa también espera a su autobús. Renata ve como la chica se suena varias veces la nariz, parece enferma, en un momento u otro su bus llegará. La rubia entra al negocio a sus espaldas para cargar su tarjeta magnética, la cual remplaza el boleto, entonces el bus llega, la rubia corre pero no lo alcanza, termina tirada en el medio de la calle por un tropezón, dejándola allí tirada, llorando.

La cuchara revuelve una y otra vez el café que la rubia minutos antes le encargó al camarero. Renata la acompaña y bebe junto a ella un capuchino doble.

-Todavía no te pregunté a donde ibas que era tan importante.

-A una clínica de la capital, en las de acá no me hacen los analicis que necesito.

-Debes ser analicis importantes entonces.

-Lo son, de esos que una jamás se quiere hacer, pero que si no se los hace no podrá dormir por el resto de su vida.

-¿Alguna cosa grave?

-Soy abogada, y trabajo hace años en la municipalidad, me encargo de la agenda de la intendente Klein. Hace unos días una de esas inútiles de limpieza se olvidó de poner uno de esos carteles de piso mojado, bajé corriendo las escaleras y me resbale. En la clínica me hicieron una resonancia en la cabeza para ver si había alguna que otra secuela.

-¿Y había algo?

-No, nada. Pero había otra cosa. Un tumor cerebral, de esos que te nacen y 6 meses después estás acostada 3 metros bajo tierra. (Las manos de la rubia comienzan a temblar y sus ojos se llenan de lagrimas)

-¿Cómo te sentís?

-Bien, dentro de todo. Fue culpa mía.

-¿Qué cosa?

-Hace 6 meses me advirtieron de que podía haber algo, hice oídos sordos, y acá estoy ahora. Incurable.

-Es terrible.

-Hoy renuncié a trabajar con esa loca corrupta de la intendente. Una psicópata total. Le dije todo lo que pensaba. Ya estoy harta.

-¿De qué?

-Estoy cansada de ser esto. Una mujer de hielo, fría. Es por eso que ni bien me digan cuanto tiempo me queda me voy a ir, lejos, adonde nadie me encuentre. Aunque me queden 3 meses o 2 horas quiero vivirlos en feliz, en paz, lejos de este pueblo en donde malgasté toda mi vida. El ultimo día de nuestras vidas no tiene que ser un día más, tiene que ser el mejor ultimo día, me voy a ir y nadie va a tener que cargar con esta enferma.

-Alguna vez sentí lo mismo, esas ganas de cambiar, de tirarlo todo a la mierda. Pero no es la solución. (Renata le alcanza su celular a la rubia) Llama a tu marido, a tus hijos, a tu familia y contarles por lo que estas pasando, ellos quieren pasar esos últimos momentos con vos, quieren estar a tu lado, apoyarte.

-No puedo hacerles eso, no voy a transformarme en esa carga.


La rubia se levanta, se acerca al oído de Renata y con vos suave pero segura le dice: "No dejes que el miedo al rechazo te paralice, aunque rías o llores los problemas van a seguir estando igual, simplemente enfrentalos." La rubia se levanta y se va del bar, dejándola a Renata paralizada mirando un punto fijo, al salir del local camina hacia un puente a breve distancia y sin dudarlo se lanza y cae sobre las vías del tren que se encontraban debajo. Los clientes del bar corren a ver lo ocurrido y a auxiliar horrorizados por la escena. Todos salen disparados, todos excepto Renata que sigue paralizada.


martes, 23 de abril de 2013

Cambio Repentino

Renata fuma, hace meses que no lo hacía, pero en estos momentos de tensión volver a pequeñas adicciones le sirve para relajarse. El auto se detiene frente a ella, la puerta del conductor se abre y Laura se baja. Laura tira el cigarrillo y lo pisa para apagarlo. La chilena recién llegada se le acerca a Renata, y le pega una cachetada, "Esto por no contarme lo de Rafael con mi madre" dice enojada, luego le pega otra, "Y esto por fumar mientras estas embarazada, ¿sos estúpida nena? ¿Querés matar al bebé?" Dice para luego caer en lágrimas y abrazar a aquella que alguna vez fue su amiga.

Renata se larga a llorar, las amigas se miran y se sonríen entre lágrimas. Laura le acaricia el pelo a su amiga, le toca la panza para sentir el lugar en donde dentro de unos meses estará el bebé.

-No me lo puedo creer...

-Me lo decís a mí, yo todavía no caigo.

-Vas a ser mamá loca, increíble.

-Y pensar que hace unos meses eras prostituta.

-Dama de compañía...

-Sí, y yo como vidrio...

-No puedo creer que estés acá.

-Yo tampoco puedo creer como reaccione hace meses. Cuando llegue a Santiago me metieron presa durante unas semanas hasta que mamá me vino a sacar y me contó todo. Me quería morir. Pero ya pasó todo.

-Ya está todo olvidado.

-Nunca quise que las cosas estén mal entre nosotras.

-Yo tampoco Laura, somos como hermanas.

-Sí, y lo seguiremos siendo.

Las amigas se abrazan y terminan nuevamente juntas, pero las cosas se aceleran cuando Laura pregunta: "Y Juan que te dijo?" a lo cual Renata responde: "No, él todavía no sabe..."


Max se pasea por las góndolas del supermercado, busca acompañado por su chango alguna que otra cosa que comer. Mientras camina entre fideos y bolsas de arroz, mientras se concentra en la variedad de alimentos, al final del pasillo una hermosa mujer camina con mucho estilo hacia la caja, mira de pasada para dentro del pasillo en donde Max se encuentra, pero sigue indiferente acia su dirección, de pronto se interrumpe y vuelve al pasillo de Max, lo mira, se pone pálida, se siente mal, se desmaya de golpe. Max la ve y corre a auxiliarla junto a un grupo de clientes. La mujer abre los ojos, Max la reconoce enseguida, Ester lo estaba mirando, y con la cara pálida y con los ojos más abiertos que nunca dice: "Veo gente muerta o... ¡Estás vivo!"




sábado, 20 de abril de 2013

Los Muertos no reviven

Nunca digas nunca dijeron alguna. Y quedó. La gente lo repite una y otra vez.

Norma estaba parada frente a la tumba de su hija, su mirada se perdía entre las letras de aquella frase que ella misma había encargado. A su lado su Betty DeLazaro la mira. Su hija había vuelto de entre los muertos y estaba a su lado. En realidad jamás se había ido. Pero si tenemos en cuenta a que todos la enterraron y la lloraron, entonces se podría hablar de que volvió de entre los muertos.



Betina le contó a su madre todo lo ocurrido. Le contó como los secuestradores la maltrataron, la golpearon, la violaron, y cuando no quedó más nada para hacer la dejaron tirada para dormir. La Niña Buena aprovechó esos momentos e intentó soltarse de las cadenas que la mantenían presa. Lo logró. Pero en un descuido la pobre tiró una vela sobre unos baldes con queroseno dentro. El lugar comenzó a arder en llamas. Pero Betina logró escapar. En un primer momento pensó en volver a casa. Pero volver sería llevar más problemas a su hogar, así que prefirió desaparecer de la vida de su madre e hijo así ambos cobrarían el seguro de vida y podrían vivir en paz.

Norma no sabía que decir, como demostrarle su odio por no haberse comunicado en ningún momento. Es por eso que seguía mirando la lapida sin hablar. Norma miró a su hija resucitada. "Los Muertos no reviven...tenés que irte" ordena furiosa la madre "Quiero verlo a Maxi" suplica la Niña Buena. Norma mira a su hija a los ojos y le pega una cachetada. "Está bien, pero acordate, los muertos no reviven"


jueves, 18 de abril de 2013

Un poco de Magia

Renata baja las escaleras, va acia la cocina, toma una manzana y tras lavarla se la come a mordiscos, estaba regresando acia arriba cuando se detiene al ver a Max sentado en el sillón del living, mirando una película en su televisor 3D.

Renata se sienta a su lado.

-¿No salias hoy?

-No, hoy me quedo en casa.

-¿Y con la chica esa qué vas a hacer?

-Nada.

-¿Cómo que nada?

-Nada, es simple.

-Max, ¿no crees que tendrías que empezar a ver a alguien?

-No.

-Max... ¿realmente tenés pensado quedarte solo eternamente? ¿Nunca pensás en el futuro? ¿En cuando seas viejo? ¿En cada uno de esos momentos vas a estar solo? ¿No le vas a compartir todo esto con nadie? (dice Renata señalando la casa)

Max se queda pensando, solo por un segundo se imagina a su soledad eterna, muriendo solo. Max sale corriendo de la habitación, se ducha con velocidad, se viste con un pantalón blanco y una camisa roja a rayas, se perfuma con su mejor colonia y sale corriendo hacía el lugar del encuentro, con 30 minutos de retraso, pero como decía Norma "Mejor Tarde Que Nunca"



La avenida Los Olmos comienza lentamente a recubrirse de pequeños copos de nieve. Nieva en el pueblo. Max corre bajo la nieve. Cuando llega a la esquina del encuentro ya es tarde. Mariana, la camarera, ya se fue. Max mira el cielo, ve los copos caer, se ve solo y viejo mirando los mismos copos, dentro de muchos años, solo, sin nadie a su lado. Pero entonces la ve, caminando a lo lejos, sola y decepcionada. Max corre para alcanzarla. Mariana viste un vestido blanco que resalta su pelo colorado que le cae sobre los hombros.

Max la mira, Mariana llora, por primera vez en mucho tiempo una de sus ilusiones no fue defraudada. Mariana lo mira y sonríe. Max se le acerca y la besa. Se besan bajo la nieve. La felicidad llega a Max, con la ayuda de un poco de Magia...un poco de Magia Blanca.


Ilusiones Perdidas

Cuando somos chicos soñamos con que los reyes magos vendrán y nos traerán regalos. O que el ratón Pérez se llevará nuestros dientes y nos dará una moneda a cambio. Ilusiones que cuando somos grandes se acaban. Ilusiones que nos dan esperanza. Y en este mundo la esperanza es fundamental.

Mariana toda su vida tuvo ilusiones. Fueron tantas que la gente ya la hacía pasar por tonta, por no decir tarada. Mariana creció con la ilusión de que su abuela se recuperaría de su Cáncer, que su perro regresaría a casa algún día, que su novio de la adolescencia se transformaría en su marido algún día. Pero lamentablemente ninguna de estas cosas ocurrieron. Mariana nunca dejó de creer, ni siquiera cuando tuvo que dejar el colegio para empezar a trabajar de camarera. Mariana nunca perdió la fe.

Pero cuando todo estaba peor que mal, solo entonces las suplicas de Mariana fueron respondidas. Entre bolsas de basura y comida podrida unos ladrones intentaron violar a la camarera. Pero mientras intentaban quitarle la ropa alguien les metió 3 balazos a cada uno por la espalda. Se trataba de un hada. El hada que Mariana tanto esperó. Aunque hada no es la palabra adecuada. Yo diría más bien un Fantasma. O un muerto que al parecer no viajó al otro mundo. Marco Lagreca salvó a Mariana y desde ese día la protegió.

Esa noche la camarera buena como el pan abandonó la buena vida y entró en el mundo del dinero sucio, negocios turbulentos y lavado de grandes cantidades de dinero. Mariana cambió su forma de ver la vida. Pero su bondad, esa nunca la perdió.

Las cosas cambiaron para la camarera


miércoles, 17 de abril de 2013

Hierba mala nunca muere

Los proverbios son muy útiles, cobre todo cuando nos referimos a cosas que ocurren bastante seguido. Pero algunos proverbios son fácilmente adaptables a situaciones totalmente descomunales. Como lo que le ocurrió a Norma hace unos meses.

Norma sabía que su hija había tenido deudas exageradamente grandes con narcotraficantes y mafiosos. Pero hasta el ultimo momento creyó que su Niña Buena se recuperaría. Cuando murió simplemente se dio cuenta de que su hija no había sido más que una buena para nada. Al parecer Betty DeLazaro si servía para algo...



Lluvia en Buenos Aires, y no una lluvia común, no, una de esas lluvias que hacían que la calle se inundara. Noma vuelve del cine, el Ford Ka acelera para llegar rápidamente a casa, antes de que las calles se inunden. Pero como muchos dicen, la adrenalina no es buena para nada. Y menos los días de tormenta como este. el auto se estrella repentinamente contra una mujer que cruzaba la calle. Norma auxilia a la mujer y la lleva a su casa. Pero con la adrenalina del momento ni siquiera la mira a la cara.

22 minutos luego del accidente la mujer sale del baño, limpia, sin barro en la cara, y el pelo para atrás. Es entonces que Norma la mira bien, y la reconoce en el momento. El pelo estaba distinto  pero la cara era la misma, los ojos, la boca, la nariz.

Norma estaba frente a su hija muerta. En ese momento la lluvia se detuvo para Norma, y un calor entró en la sala. Un calor que nadie hubiera querido sentir. Definitivamente...Hace Calor.


La camarera

Cámara lenta. Una mujer sale de un edificio, el viento mueve su pelo suavemente. Sonríe a la cámara. Y con una voz altamente provocadora dice: "Donde estoy yo hay Wi-fi...Donde estás vos ¿Qué Hay?". Una publicidad como cualquier otra presentando unas pulseras que vienen con Wi-fi incorporado. Otro delirio más que las compañías usan para tener ganancias. Pero la chica en la pantalla no es cualquier chica, y Max, que mira la propaganda con extrema atención, lo sabe. Ester actuaba en esa propaganda. Max deja de mirar la pantalla y dirguiéndose a Juan, que lo mira con cara de preocupación.



-Definitivamente entre en la crisis de los 40.

-¿A los 25?

-Tengo a un ex novia, a la cual amo, que quiere volver conmigo, pero cree que estoy muerto y por eso nunca vamos a volver a estar juntos, y a una psicóloga que me dice que estoy solo y que soy un soberbio que no para de hablar de si mismo.

-Max, no creo que sea un buen momento pero tengo que decirte algo...

-La vida no es así entendés, esa mujer no sabe nada de mi vida, esto me pasa por ir con ella, la gente se cree que armar una relación es tan fácil como no sé, mirar a la cara a alguien y decir: (Max levanta su mirada y con vos seductora dice) Hola nena, te gustaría ir a tomar algo el viernes?

-Me encantaría. (responde una voz femenina)

-No Juan, eso no pas... espera un segundo ¿Qué?

Max mira nuevamente acia arriba y ve a una camarera, pelirroja con el pelo recogido, de anteojos y no muy arreglada. La chica le sonríe. Max se queda mirándola.

-¿A qué hora?

-¿Qué?

-¿Qué a que hora me pasas a buscar?

-...11...¿11:30?

-Perfecto, te voy a esperar.

-Ahí voy a estar.

-¿Viste que no era tan difícil? (reprocha Juan ni bien la camarera se va)

Max se queda perplejo, increíblemente logró tener una cita, y sin hacer nada más que preguntar. Las cosas cambiaron.

lunes, 15 de abril de 2013

Soberbia Pura

El tic tac de reloj era lo único que rompía el silencio en la sala, Lorna apretaba los labios como un pato esperando la respuesta de Max, pero el silencio seguía, y parecía que era para rato...

-Bueno, se nos acaba el tiempo Máximo, respondeme...

-Es que no perdí la cuenta otra vez.

-Bueno, va a ser mejor dejarlo para la próxima, creía que una pregunta tan simple como: ¿Cuantos amigos en los que podías confiar realmente tuviste? Sería algo fácil de responder...

-Bueno, a ver, en los que realmente pude confiar... 1... no, no perdón, 2...ah no ese mejor no lo contamos...1, pero está muerto así que no se si cuenta...

-¿Novias?

-¿Sexo casual cuenta?

-No.

-3

-Ajam... (dice Lorna mientras anotas en su cuadernillo de apuntes)

-¿Qué anota?

-Nada.

-Sí algo está anotando, ¿Qué?

-Nada, detalles de la charla...

-No dígame, ¿Qué anota?

-Máximo, tu problema es algo bastante común... en hombres con más de 60 años, como me explico... en una palabra soledad.

-Yo o estoy solo, vivo con amigos y además...

-Máximo, esa es tu realidad, padres ausentes, una abuela exigente, pocos amigos, sin novia... Soledad.

-¿Qué fácil es juzgar para ustedes los médicos no?, uno viene a contarles sus dilemas y arrancan con acusarlo de locura y bla bla bla.

-Máximo, la soledad es algo común ya le dije, además vos sos un hombre joven, puede cambiar. Para esta semana quiero que intente armar una relación de amistar con alguien, un vecino, un compañero de la facultad, no sé alguien...

-Bueno, voy a hacer lo que puedo... pero no prometo nada.

-Máximo simplemente intente hablar con alguien, con eso alcanza...

-Bueno, veo...

-No Max, usted tiene un tema bastante fuerte con su soberbia, Max, cuando usted baje al nivel normal recién entonces va a poder relacionarse con las personas y terminar con su soledad.

-¿Usted quiere que yo me rebaje a ser como los demás?

-Soberbia pura Max...Soberbia pura...


Renata llega a su casa del médico, deja las llaves sobre la barra de la cocina, la cartera en el sillón y se hace un té. Mira su celular de reojo varias veces. Necesita hablar con alguien, hace mucho tiempo que lo necesita. Entonces va a buscarlo. Entra a su cuarto, abre un cajón y saca un celular viejo, el mismo celular que años atrás Laura le había dado. Renata llama. Y del otro lado responden. Laura responde.

-Hola?

-Laura, necesito que vengas, por favor... (Dice Renata para luego caer en las lágrimas).


Max entra a su auto, sigue pensando que lo que Lorna le dijo no son más que idioteces, él no se creía ningún soberbio. Pone un CD en el reproductor y su canción preferida comienza...

Me Amo - Cuarteto De Nos

jueves, 11 de abril de 2013

El logo de Trastornados.

Perdiendo la fe

5 Meses.

Nada más ni nada menos que 5 meses pasaron desde aquella tarde en la cual la casa de Tía Luisa se llenaba de agua. 5 meses y ni noticias de Norma. 5 Meses en los cuales Renata había vuelto a ser Renata, 5 Meses los que todo regresaba a la normalidad. Es por eso que por fin los objetos de Ester se guardaban en una caja, aparentemente para no volver a salir.

5 Meses sin nada de que preocuparse. Hasta que ocurrió.

Una noche como cualquier otra, una noche alegre en la cual Juan y Renata se disponían a ver una películas  comer helado y tener sexo. La joven pareja reía alegremente cuando un disparo rompió la paz de la habitación, inmediatamente se dirigieron a comprobar que Max estuviese bien, y lo estaba. Entonces salieron. Y junto a un grupo de vecinos admiraban como los agentes de la policía y una ambulancia se llevaban el cuerpo inerte de uno de los vecinos menos conocidos en la avenida Los Olmos. Jaime Vergas. Un viejo ya cansado de vivir aparentemente. aunque era raro que Vergas no haya dicho nada. Vergas tenía hijos, una esposa, una familia normal. Todos vivían en la capital. y hace unos días Vergas vino solo a el pequeño pueblo y se encerró en la casa que tiene junto a su mujer en la avenida Los Olmos. Jaime no habló con nadie, no salía prácticamente de la casa. Y ahora está muerto. Una triste historia.



-Gente enferma esta (dice Lorna Pérez mientras observa el cuerpo de Vergas ser llevado por la ambulancia)

-Gente enfermisima señora, podría haber hablado con cualquiera de nosotros, lo hubiéramos apoyado sin ningún problema. (replica Ricardo Montes [Richy para los amigos], recién llegado de Hawái junto a un joven  isleño)

-Seamos sinceros nadie lo hubiera ayudado aunque hubiera pedido ayuda (aclara Max cuando el cuerpo ya esta en camino al hospital)

-Vos seguro que no lo hubieses ayudado, chanta, pero nosotros somos gente bien.

-Mire Lorna, no me joda, vaya a cantarse esas zambas que usted canta y déjeme de romper los huevos a mí.

-Que maleducado que está últimamente Máximo, tendría que ir a ver un psicólogo o va a terminar como el vecinito que se acaban de llevar (dice de mala manera Lorna, terminando la frase con una carcajada para luego retirarse a su casa)

Los vecinos de la avenida Los Olmos se van yendo acia sus casas, con cara triste, en piyama al igual que cuando llegaron. Todos volvieron a su noche habitual menos Max, él se quedó pensando, quieto, paralizado, lo que Lorna le había dicho era real, necesitaba un psicólogo. La sola idea de contarle sus intimidades a un desconocido le daban nauseas, pero... ¿Y si el psicólogo en cuestión no era un desconocido? Eso lo cambiaría todo...

Las 10 de la mañana, Max sentado en uno de los sillones más viejos y duros que toco en su vida. frente a él, Lorna, su vecina, hoy, la psicóloga.

Lorna vivía en la avenida Los Olmos desde mucho antes que Max, ella estaba frente a la casa cuando el muchacho llegó con los de la mudanza, tres semanas después lo invitó a comer una torta. Esa noche Lorna llegó a la casa de Max golpeada, llorando, su marido la había dejado tras contratar a un detective privado y averiguar que Lorna tenía una aventura con su secretaría. Lorna era lesbiana, lo había sido desde siempre. Pero la sociedad le exigía casarse y tener hijos, así que lo hizo. Estudió psicología en busca de una solución a su "problema". Pero no la encontró...

Hoy Lorna se transformaba en la consejera de Max (según él el termino psicóloga lo hace sentir loco, así que consejera es lo más adecuado).

Renata levanta la ropa sucia, la lleva acia el lavadero, pero a la mitad del camino una tarjeta cae al suelo, una entrada a un bar nocturno cayó del pantalón de Juan. Renata se sienta en una de las sillas del living, llora, se toma la panza, tiene miedo de que Juan la engañe, tiene miedo de que su hijo no tenga un padre.

Las noticias se terminan en la radio y la música comienza.

Marta - Ricardo Arjona


Buenas Noches Niña Buena

Betty DeLazaro era una mujer hermosa, todos lo sabían, usaba su belleza para corromper hasta a los hombres más inocentes. Usaba ropa ajustada, vestidos casi siempre, pelo largo, fina en todos los aspectos, aunque si era necesario se transformaba en la mujer mas machona que hayas visto. Betty DeLazaro era viuda, muchos hablaban de que había matado a su marido, pero eran solo habladurías de barrio. Betty DeLazaro no era lo que muchos llamarían una Niña Buena... No, Betty DeLazaro no era para nada una Niña Buena...


Betty DeLazaro había estado casada alguna vez con un tal Lagreca, un hombre peligroso, pero Betty estaba enamorada, y se caso con un preso mientras permanecía en prisión. Todavía recuerda lo que le dijo Inés, s suegra, cuando le contó que se casaba con Lagreca con la intención de que así el hombre cambiara de actitud frente a la vida. "No...Mi hijo no cambia más..." dijo desilusionada Inés. Y tenía razón...

La condena de Lagreca se acortó gracias a su casamiento con Betty, pero el muy idiota en vez de volver a casa con su mujer creyó más oportuno escaparse con otra mujerzuela. Ese fue el final de Lagreca en este mundo, ya que la Niña Buena de su mujer contrató a unos matones para que lo mataran. Y así fue, lo ejecutaron en un Motel no muy lejos de la localidad de Mercedes.



Lagreca se fue de este mundo sin saber que era padre, y la Niña Buena jamás se arrepintió de no habérselo contado, el hecho de que tuvieran un hijo no habría cambiado nada. Máximo. Así se llamó el hijo de Betty y Lagreca.

Betty dejó al niño junto a su madre para que se ocupara del chico y ella pueda seguir con su vida de descontrol en aquellos años locos a finales de los 90. Norma se hizo cargo del niño como si fuera suyo, y se encargó de que no le faltara nada.

La Niña Buena venía cada tanto a ver a su hijo, esos días para Máximo eran luz, pero se volvían noche cada  vez que a la mañana siguiente despertaba otra vez solo en la casa de su abuela.

Betty DeLazaro era así, no podía estar en un mismo lugar una semana. Alguna vez un psicólogo le diagnosticó algo: "Mintomana" dijo el doctor, pero nadie en la familia de los DeLazaro entendía de que hablaba. Las mentiras compulsivas que Betty largaba por el mundo la llevaron a tener serios problemas, a entrar en adicciones, a meterse en lugares de los cuales no le sería fácil salir. Y así fue que la vida de Betty DeLazaro se fue como llegó. Con una mentira piadosa Betty le dijo a uno de sus amigos matones que estaba teniendo una relación con un famoso, y esa fue la ultima mentira de Betty. La secuestraron y pidieron un rescate que jamás llegaría, esa mentira le costó la vida.

La ultima vez que Max vio a su madre ella le había prometido que iba a dejar su vida de excesos e iba a volver a casa definitivamente. Pero dos meses después, una tarde lluviosa de Abril, la noticia del asesinado a Betty DeLazaro llegaba a la familia.

No fueron muchos los que participaron a su velorio, pero los que estaban eran los que la querían. Betty se había ido, y esta vez no iba a volver.

En su tumba quedaría una sola frase para que todos recordaran la clase de persona que era, una frase con humor, una frase con doble sentido, una frase que todos recordarían eternamente.

"Buenas Noches Niña Buena"

miércoles, 10 de abril de 2013

Todo se va menos el Chocolate, el chocolate nunca te abandona . .

Max se sienta en la cama, aprieta los labios, respira, y tras darse a si mismo un empujón, habla. Norma se cepilla el pelo, mirándose al espejo, su nieto detrás de ella está a segundos de decírselo todo, en breve Norma escuchará toda la verdad por labios de su nieto.

Renata y Juan dentro de un taxi se dirigen acia la casa de Tía Luisa, mientras tanto intentan llamar a Max para advertirle que Norma sabe todo y que seguramente esté planeando algo, pero Max no responde, ni tampoco lo va a hacer, esta concentrado, el momento llegó, la verdad se va a decir, y los lujos seguramente se van a perder. Porque la verdad es una de esas pequeñas cosas que son fundamentales en una relación, y más cuando se habla de la familia, porque si no se pude confiar en la familia, entonces ya no se puede confiar en nadie. Las Pequeñas Cosas cuentan, y si no fuera por ellas nada sería como es...



Max levanta la cabeza, mira fijamente a un punto en la habitación, y comienza a hablar.

"Abuela,
Tengo que decirte algo, algo que seguramente no te va a gustar... Mentí, al igual que mamá, ella siempre lo hacía, y vos siempre te enojabas  y se que conmigo va a ser lo mismo, pero es que no pude hacer otra cosa, no encontré otra forma de actuar, fui cobarde, no me enfrenté a la realidad. 

No pude.

No espero que lo entiendas, pero al menos déjame explicarme. Ester no es Ester, mi novia, o mejor dicho ex Novia Ester se fue, así como así, de un día para otro, me dejó, lo único que se es eso, y lo que me escribió en una estúpida carta que encontré el día que se fue. Me dejó por su entrenador de gimnasia gay, Ricardo (Richy para los amigos), se fueron a Hawái, juntos, y probablemente jamás vuela a verla.

No pude soportar esta verdad, no quería, así que simplemente te mentí, te dije que estábamos genial, y era mentira, todo fue una mentira, contraté a una prostituta VIP para que fingiera ser Ester ante vos y así me creyeras. Así no te avergonzarías  de mí. De mí fracaso. De todo.

Se que suena retorcido, enredado, difícil  pero espero que me perdones, que entiendas que esta es la verdad, que todo esto te lo cuento solo porque estoy arrepentido, porque no quiero vivir alejado de la única familia que me queda, con la que me hablo.

Perdón."

El silencio entró en la habitación, nadie dijo más nada. Norma se dejó de cepillarse, se volteó acia su nieto y se pegó un susto.

-¿Hace cuanto tiempo que estás acá?

-Media hora más o menos, ¿No me estabas escuchando?

-¡No te oigo! ¡Espera que prendo el audífono! (grita Norma mientras enciende el aparato de su oído)

-¿ Audífono? ¿No escuchaste nada de lo que te dije?

-No, espero que no haya sido importante, ¿Qué era?


Por unos segundos Max tuvo la posibilidad de hablar nuevamente, de enfrentarse a la verdad y esta vez de enserio .. pero el discurso esta vez fue otro:

"Nada"



El auto se detiene frente a la estación de buses. Max se baja y el Ford Ka parte con Norma y las mucamas dentro, ¿a donde irán?, eso solo Dios lo sabe.
Max se sienta en uno de los bancos esperando que Juan y Renata vengan a por él. Y segundos más tarde Renata y Juan se sientan a su lado, dejándolo en el medio del trío de Trastornados.

-¿Le dijiste la verdad?

-Digamos que sí...

-Ella ya la sabía.

-...Perra.

-(Juan le da una palmada en la espalda a Max) vamos a casa.

-Vamos a casa.

Max, Renata y Juan caminan juntos a la par, de la mano los tres, saben que este no es el final pero por ahora, los Trastornados vuelven a casa...

Trastornados. Jamás Aceptados. .
Fin. .


I don’t care, I love it

"Lo sabe todo" dice Max con un tono no muy agradable, del otro lado del teléfono Juan se queda paralizado sin saber que decir.

-Es imposible. (niega apurado Juan)

-Te digo que no, la vieja sabe todo desde el principio.

-Mucama de mierda, siempre chusmeando todo.

-Escúchame bien lo que te voy a decir, tenemos poco tiempo, guarda todo lo que tenga valor, y prepara las valijas, dentro de unas horas vamos a estar sin techo.

-¿y con Ester que hago?

-Págale y listo.

-No, esa no, la verdadera Ester.

-No sé, pero que desaparezca rápido.

-Veo que me invento, anda tranquilo que necesitas fuerzas.

-Nos vemos.

Max cuelga el teléfono, respira ondo, su final esta llegando.




Juan deja el inalámbrico sobre la mesa, se dirige hacia el living donde Renata y Ester lo esperan.
Ester esta nerviosa, no entiende porque aquella prostituta que había sido amiga de ella en aquel gimnasio que la llevó a conocer a Ricardo (Richy para los amigos). No podía comprender que era lo que pasaba, y suponía que tampoco lo iba a entender nunca.

Juan miró con una mirada con cierto código a Renata, insinuando que tienen que mentir. La prostituta entiende de inmediato y comienza el show.

-¿Y, te dijo que viene? (Pregunta Ester mal humorada)

-Ester...Max...

-¡Murió! (grita Renata sobresaltada)

-¡¿Qué?! (se sorprende aterrada Ester)

-Cuando te fuiste Max no pudo superarlo, y se fue.

-¡¿Se suicido?!

-No, se fue a México y se atragantó con un Taco, murió en el acto...

-Oh Dios mío...Es terrible.

-Nunca tendrías que habernos dejado Ester. (Acota Juan con la cabeza baja)

-Ahora me doy cuenta, va a ser mejor que me vaya, no tiene sentido que me quede en esta casa.

-Espero que puedas sobrellevarlo.

-También lo espero, jamás me lo hubiera imaginado... Bueno, me voy, es lo mejor, nos vemos, me gustaría que vayamos un día de estos a ver su tumba.

-Imposible (dicen en coro Juan y Renata)

-¿Cómo?

-Está en México, había mucho papeleo e impuestos para trasladar el cuerpo así que directamente lo dejamos ahí.

-Una lastima, bueno tendré que viajar a México... ¿Norma cómo se lo tomó?

-Bien dentro de todo, viste como es ella...

-Sí, una mujer fuerte, creo que nunca conoceré una mujer como ella.

-¿Qué?

-Espera un segundo, ¿Vos la conocías a Norma?

-Sí, Max nunca me la presentó, pero una vez me vino a buscar al trabajo y fuimos a tomar un café para conocernos, a ella le hacía mucha ilusión saber con quien salia su nieto (Ester se larga a llorar y busca apoyo en el hombro de Juan, pero el muchacho se corre y Ester cae al suelo)

-Entonces, si Ester y Norma se conocen, eso significa que... (Renata y Juan se miran y entienden todo) ¡Nos cagaron, la vieja sabe TODO! (gritan a coro)



lunes, 8 de abril de 2013

Las mentiras tiene patas cortas

Nunca es fácil, pero cuando lo es las cosas no terminan bien.

Y así ocurrió, describir la escena es bastante complicado, Renata y Ester una frente a la otra, y claramente por la expresión de su rostro se conocían, y muy bien. Pero cuando largaron la primera frase es entonces que las sospechas de Juan, el cual estaba al lado de las mujeres, fueron ciertas. "¿Vos acá?" Dijo Ester con fastidio.

Los hechos eran los siguientes, Ricardo (Richy para los amigos) no era la única persona a la cual Ester había conocido en el gimnasio, si no que también había tenido el placer de poder hablar con una prostituta VIP que también lo frecuentaba, se trataba de Renata López, una chica muy bonita que dormía con famosos y adinerados a cambio de una buena suma de dinero.

Renata había reconocido a su ex compañera de gimnasio en aquella foto que Max le mostró de Ester hace tiempo, pero no dijo nada, prefirió mantenerlo oculto. Y ahora que las dos Ester se encontraban las cosas se ponían bastante duras para todos.

A kilómetros de distancia el agua comenzaba a bajar lentamente en el living de Tía Luisa así que en pocos minutos Norma y Max podrían retirarse de la casa y volver a su hogar en el pequeño pueblo. Nancy amamantaba a su hijo recién nacido mientras Max toma un vaso de jugo.

-¿Cómo pudiste no decirle a nadie de tu embarazo? (Acusa Max)

-¿y ute como pudo no decirle nada a su abuela sobre la separación con su novia y contratar a una putita de morondanga para que finja ser la buena chica que era Eter?

-(Max se atora, comienza a toser y escupe todo el jugo) ¿Vos...vos sabés todo eso?

-Yo veo todo patroncito, y una caja llena de portarretratos bajo la cama e bastante evidente.

-¿Revisaste mis cosas?

-Yo limpio patroncito, limpio todo. Y la verda me parece un descuido muy grande deja que por una calentura la vecinita lo filmara diciendo toda la verda.

-¿Viste la película?

-Yo limpio, y veo todo...

-Un CD no se limpia Nancy...

-Pero yo lo limpio todo patroncito.

-Vos sos una vieja chusma, eso sos. Lo que no entiendo, es ¿Por qué nunca le dijiste nada a mi abuela?

-Si alguien tiene tanto miedo de que un secreto se sepa como para atropellar a una pobre empleada como yo, es porque tiene que ser algo muy importante o peligroso.

-¿Y la amnesia donde la metimos?

-¿Quiere que le diga?

-No deje, ya me imagino... Como nos cagó Nancy, nos metió literalmente el dedo en el culo.

-El brazo entero patroncito, tiene hasta que el nivel del agua baje para contarle a su abuela la verda o yo hablo.

-Sos mala Nancy... Está bien, ganaste, cuando el agua baje Norma va a saber toda la verdad, esta mentira llegó muy lejos.

Nancy sonríe, separa al bebé de su teta, y le da la mano a Max en símbolo para cerrar el pacto.


jueves, 4 de abril de 2013

Crisis interrumpida

Hawái es uno de los estados de U.S.A. más recientes, ocupa la mayor parte del archipiélago de Hawái.

La primera vez que Ester escucho nombrar a las islas estaba estacionada en su auto, con la mirada perdida en la ventanilla, es entonces que vio un anuncio de una empresa de turismo que decís tener muy buenos descuentos en viajes al archipiélago soñado, mostrando imágenes de sus majestuosas playas. Y para Ester transportase con su imaginación al lugar no le costaba nada ya que afuera del vehículo llovía torrencialmente.

El pueblito en donde vivía con su novio no le gustaba para nada, y menos la plaza ruidosa en donde estaban estacionados, Ester había nacido para vivir en la capital, y no estaba acostumbrada a los pueblos en el medio de la nada, aunque la casa de Max le agradaba y le parecía de sueño, estaba cansada de esa vida monótona.

Es entonces que casi sin querer levantó la mirada y lo vio. Un gimnasio, con ubicación óptima en el centro, ventanales grandes que daban a la plaza, en un segundo piso enorme. Ester no lo dudo un segundo y se bajó del auto, cruzó la calle, subió la escalera que la transportaba al gimnasio, entró y se anotó.

Minutos luego Max regresaba al auto desde uno de los muchos negocios del centro con su par de zapatillas Nike nuevas, y se encontraba con Ester en la misma posición en la cual la dejo al irse y sin sospechar de lo que su novia hizo en su ausencia arranca el auto con destino a su hogar.

A Ester esa casa le quedaba grande y fría y el pueblo le parecía chico y feo. Esa vida ya no le gustaba, y no se acordaba desde cuando había dejado de gustarle. Debería haber comenzado cuando Juan se mudo a la casa tras quedar desocupado y sin techo. Cuando este momento llegó, Max y Ester perdieron la pasión, o más bien la poca que les quedaba....

Tres meses después de que Ester arrancara el gimnasio conoció a Ricardo (Richy para los amigos) un gay muy amanerado, que se vestía con colores llamativos, muy musculoso pero ante todo lindo. La joven que pasaba por una crisis emocional se enamoró en el momento, y no dudó ni un segundo en tomar la iniciativa, entrar en las duchas de los hombres y sorprenderlo allí desnudo.

Dos semanas luego Max llegaría a su casa para encontrarse con una carta de despedida. Había perdido a Ester sin ni siquiera darse cuenta de que estaban mal como pareja.

Pero como ya anuncié anteriormente, Ester estaba en el medio de una crisis, y las crisis tarde o temprano se terminan. Esta crisis termino demasiado tarde. La joven se cepillaba los dientes en su tropical baño de Hawái, cuando reaccionó. Se vistió, subió a un taxi y fue directo al aeropuerto.

Ester vuelve a casa...


martes, 2 de abril de 2013

Lali (Parte 4: Todavía)

La ropa tirada por todo el cuarto, las sabanas revueltas por toda la habitación, y acostados en el piso, con los pies sobre la cama Renata y Juan desnudos vestidos con una manta se ríen y hablan de sus similitudes y diferencias.

Pero a mas e 10 km de distancia en la capital una tormenta llegó a la ciudad, más de 150 ml de agua en 2 horas, un récord  en 30 años nunca se vio tanta lluvia. Y para Norma, Max y las mucamas no era nada bueno ya que vistas las inundaciones se quedaron encerrados en la casa de Tía Luisa. Y es por eso que Max hace más de media hora intenta comunicarse con su falsa novia y su mejor amigos, sin respuesta alguna.

-Nada, otra vez contestador.

-Esta piba nos está cargando, sabes que me parece, que se hizo la enferma solo para no venir.

-Es más que obvio que se hizo la enferma para no venir abuela, pero no entiendo porque no responde al telefono, y ¿si le pasó algo?

-¿Qué le va a pasar?

-No sé, algo.

-No le pasó nada, de debe estar durmiendo (responde agriamente Norma mientras come un bocado de la torta de cumpleaños)

-¡Normi, necesitan algo! (Grita Tía Luisa desde la cocina)

-Sí, que te mueras yegua, (susurra entre dientes) ¡Nada Tía está todo bien!

-Déjala pobre vieja, ya bastantes problemas tiene. (reprocha Max)

-¿Qué problemas? ¿Viste el novio que se engancho? 120 años pero levanta.

-¿Cuantos años tiene el pibe ese?

-35, es economista pero ahora no trabaja, típico, un mantenido.

-Pobre tía Luisa, ahora que lo pienso ¿Vos también vas a vivir tanto?

-Y vos también si todo sigue igual, tenemos buenos génes (Norma termina la torta y se baja una copa de champan en un solo sorbo) 


En la casa de la calle Los Olmos Renata termina de ducharse, se viste, revisa su celular y además de una llamadas perdidas de Max encuentra un mensaje de Laura, "Necesito que vengas rápido  Rafael me encontró y me va a matar, rápido" Renata no duda un segunda y corre en busca de su amiga, Juan la acompaña al descampado y como ustedes ya saben socorren por un cuerpo que no es el de Lali si no el de Rafael, y luego de una discusión confusa Juan se lanza sobre Lali y ambos caen del acantilado.


Juan abre los ojos, ve el techo blanco de su cuarto, a su lado Carolina le toma la presión.

-¿Qué pasó?

-Te caiste de un acantilado con 7 m de altura, pero sobreviviste, abajo había otros 10 m de agua.

-¿Y Laura?

-Está en la comisaría, declarando. Tenés una novia muy buena, no se alejó de tu lado ni un segundo.

-(Juan mira a la puerta del cuarto y ve a Renata parada sonriendo) Sí, eso me dijeron.

-Bueno, tomate dos de estas cada 12 horas y todo va a estar bien (Dice Carolina mostrando unas pastillas)

-Okey Doc.

-Bueno, los dejo.

-(Carolina se retira y Renata se acerca a Juan) Resististe muy bien, nunca se habían tirado de un acantilado para salvarme.

-¿Ah no? Pensé que eso lo hacíamos todos.

-No, eso lo hacen solo los mejores.

-¿Los mejores? Esa palabra no se si es la indicada, los locos diría yo.

-Los locos, sí (ríen)

-¿Cómo está Laura?

-Bien, ahora me odia mas que antes, pero la van a deportar y arrestar por posesión de armas sin papeles, así que por un rato largo no la voy a volver a ver.

-Me alegro por vos, ¿Es verdad?

-¿Qué cosa?

-¿Qué vos le metiste los cuernos con su novio?

-El día de boda, fui al baño a refrescarme el maquillaje, y de repente entro alguien, una pareja, se reían, se besaban, cuando los vi me quedé helada, la madre de Laura y su marido hace 2 horas estaban besuqueándose en el baño.

-¿No le dijiste nada?

-No, ni tampoco voy hacerlo, prefiero que crea que yo fui quien la engañe y no que sepa la verdad y se desilusione eternamente de su madre.

-Tenía razón la doctora, Sos muy buena.

-De las que lo valen.

-Sí, eso me dijeron.

Renata y Juan se ríen, saben que ese será el comienzo de una buena relación, la primera buena relación en mucho tiempo.


Tía Luisa

Los parientes ancianos suelen siempre darnos ternura y compasión, pero Max no era exactamente de esas personas.

Tía Luisa no era en realidad una tía, es más bien una tía bisabuela, esos parentescos raros que se resumen tan solo en la palabra tía. La cosa es que tía Luisa cumpliría 120 años, y para celebrarlo haría una fiesta familiar en su casa de Buenos Aires.

En cualquier otro momento de la vida Max hubiera fingido una enfermedad cualquiera y no iría, pero esta era una ocasión perfecta para persuadir a Norma de quedarse en la ciudad y poder terminar con todas las farsas creadas hasta el momento. El ultimo viaje.

Pero Max era el único que acompañaría a Norma al cumpleaños (Bueno si contamos a Nancy y Nacha que la siguen a todos lados no, pero para que contar de más no...) ya que tanto Renata como Juan fingieron a ultimo momento una descompostura tremenda y se quedaron en casa.

El viaje fue de lo mas molesto, Norma se quejó todo el trayecto por la ruta de la manera de manejar de Max, hasta que a mitad de camino el nieto muy irritado se bajo y la dejó manejar a ella.

Mientras tanto en la casa Renata y Juan miran televisión en el somier de Max, al parecer se resfriaron de verdad, y no pueden hacer nada más que pasar la tarde mirando películas.

-Dale decime (insiste Juan)

-3.000 U$D la noche. (Responde resignada Renata)

-A sos cara (acota sorprendido Juan)

-Lo valgo (presume Renata)

-Eso dicen todas.

-Enserio, lo valgo, recibí a muchos famoso, jugadores de fútbol.

-¿Enserio?

-Sí, como por ejemplo ¿viste el de la novela esa con Julieta Diaz? (Juan asiente con la cabeza) Bueno ese venía muy seguido, y hasta con la mujer todo.

-Ah pero sos VIP enserio.

-Lo valgo, pero la verdad lo extraño un poco esa vida, y ahora más sin Franco.

Un segundo de silencio se genera en la habitación, en entonces que Renata y Juan se miran, y el lentamente se le acerca a la cara, la besa suavemente, pero cuando los labios se separan la suavidad se va y comienzan a besarse bruscamente.


Mientras esto ocurre en el medio de la ruta camino a Buenos Aires, Nancy grita desaforadamente mientras Nacha la ayuda a parir.

-¿Cómo es posible que este embarazada de nueve meses y que nadie se haya dado cuenta?

-Son cosas de la vida Máximo, esto pasaba todos los días antes. (replica Norma sentada en el asiento del conductor)

-Sí, pero no en mi auto.

Nacha le ordena a Nancy que empuje, y los gritos aumentan.

-Esto no tiene sentido abuela, me sacan de las casillas totalmente.

-Bueno al menos esto va a servir de excusa para no ir a la casa de esa hija de puta de Tía Luisa.

-¿Qué? ¿Vos no querías ir?

-Estas loco, si yo la odio a esa anciana detestable, además ya le dije tantas mentiras sobre vos y tus primos que mejor ni verla.

-Que barbaridad que le hayas mentido a esa pobre mujer.

-Se lo merece, si es una yegua total.

-Si vos lo decís...

Los gritos se detienen, Nacha ahora grita de emoción: "¡ES UNA NENA!" grita repetidamente.

-Es hermosa (dice Max)

-Que te dije, es algo de todo los días.

-No esto no pasa todos los días, ¿Puedo cargarlo?

-Pues si mi patroncito, e cuanto termine de darle la mama.

-Dele, dele, vamos abuela arranca que hay un cumpleaños que nos espera.

-Vamos.

El Ford Ka acelera por la ruta mientras el atardecer comienza a caer.


lunes, 1 de abril de 2013

Lali (Parte 3: Lo Que No Ves)

La lluvia entristece el día.



Lali observa desde una esquina de la habitación como Renata mira por la ventana consternada, sola por la despedida de Franco, por la traición (Justificada en parte) y por la poca autoestima que le queda. Se le acerca y la abraza.

-Te mentí.

-¿Qué?

-La noche de mi boda, Rafael no pegó.

-¿Cómo?

-Estaba todo más que normal, hasta que en un momento me contó que me había hecho cornuda.

-Lali yo...

-No te disculpes.

-¿Por qué?

-Ay Renata es obvio que fue con vos.

-¿Qué? Lali no, fue con...

-Basta Renata, yo ya lo se todo, no necesito que me expliques nada, y menos que me confundas.

-Pero es que conmigo no fue..Espera un segundo, cuando yo lo fui a ver a Rafael a la clínica después de que vos te escondiste, el tenía una puñalada en el abdomen, y vos dijiste que eso pasó porque te quiso pegar

-Exageré un poco las cosas.

-¿Cómo que exageraste? Me mentiste a mí, a la policía, a todos.

-Tenía que hacerlo.

-Lali vos no estás bien

-Estoy mejor que vos seguro, yo tengo la consciencia limpia.

-¿De qué hablas, qué conciencia? Lali vos casi matas a alguien y después lo acusas de violencia de género.

-Ay, así suena una barbaridad.

-Lali, vos no estas bien, te voy a pedir que te vayas.

-¿Me echas?

-Sí, te echo.

-Te vas a arrepentir Renata, de todo te vas a arrepentir. (dice Lali con un tono suave pero amenazador)



Pascua

La Pascua es el renacer, volver a empezar, y se podría decir que esta Pascua fue un volver a empezar con todas las letras.

Comencemos por el momento preciso en el cual Max, Juan y Renata volvían del mercado con huevos de pascua por doquier y muchas ganas de pasarlo bien juntos. Pero al entrar a la casa se encontraron con un show bastante embarazoso, Sol y Franco (Gregorio) haciendo el amor en el piso de madera sin ninguna protección por no se vistos.

Durante un segundo Max, Juan y Renata permanecieron paralizados frente a ellos. Sol miro fijamente a Renata y le sonrió. Fue entonces que el momento de silenció se cortó con un "Jodeme que ustedes se cojían y nosotros ni enterados" de Juan.

Escena siguiente Renata acogotando a Franco mientras Max y Juan intentan detenerla.

Mientras admira la escena desde el sillón fumando.

-Te juro que te mataría pendeja de mierda.

-Vos me tocas un pelo y yo llamo a la vieja y le cuento todo lo que se.

- No es necesario recurrir a extremos ¿no? (acota Max)

-Cállate inútil. (Le responde Sol)

-Sos una maldita perra que no merece vivir, ¿como pudiste?

-De la misma manera que vos podes fingir que sos la novia de este inútil sin sentir ningún remordimiento.

-No te hablaba a vos. ¿Por qué Franco?

-Ella tenía información de la vieja y de ustedes, la quemé.

-¡¿QUÉ?!

-¿No te creerías realmente que me gustabas no?

-Eso es imposible, vos no podes haber... (Sol corre hacía su cuarto, revuelve sus cosas y no encuentra nada, comienza a gritar, esta perdida y lo sabe)

-Este novio tuyo me cae bastante bien, entrega el cuerpo para la causa. (acota Juan)

-Es el mejor de muchos . . (Renata besa a Franco)


Una hora luego Renata, Max y Juan esperan un bus hacia Tierra del Fuego, la provincia mas remota del país, en el cual Sol va a viajar para no volver jamás. Obviamente obligada por el trío de trastornados al cual tenía pensado estafar días atrás.

-Una puta, un mentiroso, un desocupado vividor. No se si sentirme bien o mal por dejarlos, me hubiese gustado unirme a su grupete de trastornados.

-Es una buena forma de definirnos, trastornados. (Se alegra Juan)

-Los tres días estafandolos fueron unos de los mejores que tuve.

-Es un buen momento para renacer Sol, deja esta vida y comienza a ser una persona bien. (aconseja Max)

-No, nosotros los trastornados no nacimos para ser personas normales, parece que la estafa es mi vida.

-Esperamos que no sea así.

-Adiós, espero de todo corazón que Norma los descubra y los atrinchere a los tres.

-Eso no va a pasar, quédate tranquila. (La revancha Renata)

Sol se sube al colectivo, detrás de ella Franco.



-¿Estas seguro de echarlo con ella? (Le pregunta Max a Renata)

-El no nació trastornado, puede seguir viviendo una vida feliz lejos de acá. de mí.

Max la abraza por la espalda, Juan se une al abrazo y los tres trastornados se quedan mirando el bus que parte hacia Tierra del Fuego con Sol y Franco dentro. Una lagrima cae por el cachete de Renata, ya que acaba de dejar ir a la única persona que en años la quiso sin importarle nada, ni su pasado, ni su ausencia de futuro, solo le importaba que estén juntos, sin mentiras.