viernes, 22 de marzo de 2013

Y lo demás francamente no importa

Cuando Carolina abrió la puerta y recibió a Max no se imaginaba como terminaría esa cena, tenía una fantasía, pero jamás creía que esa noche iba a ser tan complicada como le fue.

La cosa es que durante la picada inicial, tras una charla breve sobre sus vidas y sueños, Max preguntó por el baño, y entonces las cosas cambiaron. Carolina lo llego muy gentilente hacia el trono para que Max pueda descargar tranquilamente, una vez dentro ambos comenzaron a besarce, Max la apretaba contra la pared, y se iban rotando de lugar zona en zona del cuarto de baño, cuando Max presiono el cuerpo de Carolina tan fuerte contra la puerta que esta misma se trabo, y los dejo encerrados.

Los primeros momentos de tensión, gritos que nadie iba a escuchar, pedidos de auxilio que jamás iban a ser respondidos, encerrados en un baño en la primera cita (si se la puede llamar así)

Pero bueno, a la media hora de encierro Max y Carol ya se habían dado por vencidos y se encontraron sentados en el suelo hablando.

-Esto no tendría que haber pasado, te debo parecer ridícula, que clase de mujer se encierra con alguien en el baño en la primera cita.

-¿Primera cita?

-Es lo que es ¿no?

-Si, es lo que es, pero suena raro decirlo.

-Si, suena raro.

-¿Cómo podes estar sola? Es decir, sos hermosa, inteligente, médica, tenes todo con lo que uno sueña en una mujer.

-Los hombres son estúpidos, ellos quieren eso, pero después se van con la primera putita que se les cruza, y te dejan plantada en el altar.

-Jodéme que te plantaron en el altar.

-Lucas, así se llamaba, tres años de novios, infinitas infidelidades, no te haces a la idea, pero cuando llegó el momento del sí estaba más ilusionado que yo. Fue entonces que Catalina, mi prima segunda, en la misma noche de bodas se lo cogió y el muy hijo de puta se fue con ella. Me dejo una nota diciendo que lo sentía, pero que el no había nacido para el casamiento, que era un alma libre.

-Un hijo de puta totál.

-Un alma libre, chocaron y murió en el instante, Catalina se salvó, pero el no. Se convirtió en el alma libre que tanto quería ser.

-La recibiste de arriba la ayuda.

-Droga mal procesada, sobredosis y entró en el coma mientras manejaba. La recibí de abajo la venganza.

-Pero te cobraste lo tuyo.

-Sí. yo que se.

-¿Si yo te dijera que soy una mala persona que me dirías? (Pregunta Max mirando el piso)

-No te creería.

-¿Y si fuera verdad?

-No creo que hayas hecho algo tan malo como para ser una mala persona. Y si lo hiciste todos tenemos
perdón.

-si eso dicen.

-Espera tengo una idea (Carolina se levanta, abre la puerta de un mueble y comienza a buscar, saca una cámara filmadora) cuando estoy mal me encierro en el baño y me filmo diciendo mi secreto más profundo. ¿Probamos?

-Puede funcionar.

-Dale dale (Carolina enciende la cámara)

-Hola, soy Máximo, me dicen Max, tengo 22 años, estudio arquitectura, tenía un mejor amigo, Pablo, murió en un accidente en España. Mi secreto es que hace unos días soy mentiroso, compulsivo. Mi novia me dejo por un entrenador de gimnasia gay, y cuando mi abuela me pregunto por ella no hice nada más ni nada menos que mentirle, le dije que todo estaba bien. Días después exigió conocerla y volví a mentir, contrate a una prostituta VIP para que fingiera ser mi novia. Pero mi abuela se va a quedar más tiempo de lo esperado y no puedo más, la mentira nos esta aplastando. No puedo más. Me siento como sí me estuvieran matando de a poco.

-(Carolina apaga la cámara, de levanta y con mucha precion le da un golpe a la puerta la cual automáticamente se abre) creo que tendrías que irte.

-Si, es lo mejor.

-Max, creo que tendrías que ver a alguien, ayuda profesional, esto que te pasa esta pasando el límite de lo racional.

-Ustedes los médicos son siempre iguales, creí que eras distintas, que me ibas a entender.

-¿Qué querés que entienda? Max vos no estas bien, y yo no estoy lista para estar con alguien como vos.
-Espero que tengas razón. Te traje esto, escúchalo si podes.

Max le deja un CD a Carolina y luego se retira de la casa. Una copa de vino y lo que queda de la picada acompañaron a Carolina en esta noche de decepciones.

El CD arranca y la música con él.


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