Juan era el encargado de mostrarle a Renata los objetos personales, gestos y palabras que más comúnmente utilizaba la ex novia de Max. Renata recordaba haber leído que los grandes imitadores se posición abran frente a un espejo y hasta que no veían a la otra persona reflejada en ellos mismos no paraban de intentar la imitación.
Obviamente no era necesario ser igual a Ester ya que Norma (la abuela de Max) no la conocía, así que hubiera sido inútil hacerla igual. Pero en Renata había cosas que debían cambiar, los gestos, el pelo, la ropa y las palabras que utilizaba debían desaparecer. Tenía que ser una señorita elegante, sin pasarse de la raya obviamente, a nadie le gustan esas chicas que se creen que por decir rouge en vez de pinta de labios se creen dios
Renata parecía comprender que cada gesto es una historia de vida, cada palabra representa la educación, cada paso al caminar es la torpeza, la motricidad fina es fundamental en las chicas bienudas.
Lo que sí favorecía era la belleza natural de Renata que ayudaba ya que ponga lo que se ponga iba a quedar hermosa.
Como cereza para la torta Juan había conseguido unos zapatos de taco alto Nike que le daban un toque Max a la chica.

Me está gustando mucho la historia! Eso si, Renata tiene que ser realmente muy hermosa para que le queden finas unas zapatillas Nike de taco alto, jajaja
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